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La dictadura del relativismo

I. INTRODUCCIÓN


1. Comenzamos con un cuento: El rey desnudo.

Los sastres que engañaron al rey diciéndole que le harían un traje hilo de oro que sería invisible solo para aquellos que fuesen malos ciudadanos. Nadie veía ese traje mientras lo confeccionaban, pero todos disimulaban para que no se les tachara de malos ciudadanos.


Los falsos sastres recibieron gran cantidad de hilo de oro para confeccionar ese traje y al decir que lo habían terminado lo presentaron al rey y discretamente huyeron.


Llegó el día del desfile y el rey salió con ese traje que en realidad no era tal. Todo el mundo disimulaba diciendo que era un hermoso y rico traje.


Toda la gente del pueblo alabó enfáticamente el traje, temerosa de que sus vecinos se dieran cuenta de que no podían verlo, hasta que un niño dijo: «¡Pero si el rey va desnudo!»


La gente empezó a cuchichear la frase hasta que toda la multitud gritó que el rey iba desnudo. El rey lo oyó y supo que tenían razón, pero levantó la cabeza y terminó el desfile.


La metáfora indica una situación en la que una amplia (y usualmente sin poder) mayoría de observadores decide de común acuerdo compartir una ignorancia colectiva de un hecho obvio, aun cuando individualmente reconozcan lo absurdo o mentiroso de la situación.


2. Oímos también con frecuencia:

Para mí hacer esto está bien, para mí, hacer esto mismo, está mal…..

O contra toda evidencia afirmamos como verdad lo políticamente correcto, como en el cuento de D. Juan Manuel en el que se inspiró Andersen.



II.PRIMERA PARTE


1. Definamos qué es el relativismo:

El relativismo es una corriente filosófica y una actitud moral que afirma que todos los puntos de vista son igualmente válidos, por lo tanto, toda verdad es relativa a cada individuo. Con lo que se inaugura la contradicción de que todas las opiniones son verdad.


2. El relativismo es un escepticismo ya que en el fondo afirma que no puede conocerse la verdad. El escepticismo tiene en su misma formulación otra contradicción: si no puede conocerse la verdad, no puede aseverarse nada, porque cualquier proposición del escéptico es ya la verdad, cuya posibilidad de conocer él ha rechazado. Por lo tanto, el escéptico, si es coherente, no puede afirmar nada. Relativismo y subjetivismo van unidos.


“El relativismo parte de la idea de que ni siquiera la ciencia está capacitada para llegar a un conocimiento objetivo, que toda pretensión de verdad no es sino la expresión de un punto de vista parcial y subjetivo”.

Así nos expone Machado: "¿Tu verdad?, No, la Verdad. Y ven conmigo a buscarla, la tuya guárdatela".

La verdad no es por tanto mi verdad, sino la verdad que se manifiesta por sí misma.

Nuestra sociedad actual vuelve de nuevo a poner como modo de pensar, este relativismo que eleva a verdad, y que impone a la sociedad, por lo que cae en la “dictadura del relativismo” expresión acuñada por Ratzinger. (42)


Entresacamos algunos párrafos:

“Se va construyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja solo como medida última al propio yo y sus apetencias. La dictadura del relativismo es como si todos fuéramos miopes. El relativismo ataca la verdad y su posibilidad de conocerla. Si no existe la verdad todo se hunde. Conocer lo falso no es conocer, es desconocer.” (43)


Efectivamente porque la verdad es lo que las cosas son, no lo que me parece que son o lo que quiero que sean, como afirman las ideologías.


Contra la actitud relativista sabemos que no todas las opiniones son verdaderas, ya que la verdad no es democrática, ni se construye por consenso, sino que se nos da, también a través de la ciencia y la tenemos que acoger y descubrir.


Claudel afirma que “la verdad no tiene nada que ver con el número de personas a las que persuade”.


En el ámbito de la acción, el relativismo afirma que todo es licito con tal de que a la persona le parezca bien y le agrade. Se cae entonces en la permisividad apartándose de los principios y valores morales.


El relativismo es un ataque directo a la verdad, una sustitución de la verdad tanto en el conocimiento como en el propio comportamiento moral. Se impone como verdad absoluta, cayendo en el totalitarismo que desemboca en la corrupción de la persona y por tanto a toda clase de males personales y sociales.


Si el relativismo gnoseológico es demoledor, porque no busca la verdad, el relativismo ético es devastador, porque la verdad moral es propuesta e inventada por cada persona que cambia los principios morales a su gusto y que subvierte los valores. En esta actitud relativista, en lugar de actuar por principios universales se actúa por los deseos y los sentimientos.


En el relativismo moral se afirma que no existe una verdad común sobre la conducta humana y que cada uno puede hacer lo que desee y nadie puede calificar esas acciones como malas o como incorrectas. Es el reino del caos, de la corrupción moral y de la degeneración moral.


Las consecuencias las sabemos y las sufren especialmente los más débiles de la sociedad.


“Decir si te parece bien algo hazlo, ¿Acaso es lo mismo dar a los que no tienen, salvar una vida, dar atención médica, que robar, ser egoísta, asesinar?. Obviamente no es igual asesinar y robar que consolar y servir. Entonces ¿por qué no hacer lo que nos parece correcto? (184)


Se está imponiendo por vía de fuerza la idea de que todas las opiniones valen lo mismo y por tanto que nada valen en sí mismas, sino en función de los votos que las respaldan. Sin embargo ni la naturaleza humana, ni los valores que la desarrollan, ni los principios morales que la sustentan y la hacen grande, varían.


3. La dictadura del relativismo es propia de las ideologías, que, como expone Fernando Rielo en su Antropología, excluyen, reducen y fanatizan y nos dan por ello una visión distorsionada de la realidad.


4.Paradojicamente el relativismo es un dogmatismo, porque eleva a verdad absoluta la propia opinión, impone a la realidad la opinión subjetiva que para cada uno es opinión absoluta y verdadera, es decir, que eleva la opinión propia, que es finita, al rango de infinito o de absoluto, mientras se rechaza al Absoluto. Incluso se impone a los demás utilizando leyes y cayendo de este modo en el totalitarismo y por tanto en la dictadura ideológica.


Es el dominio de los sentimientos y no de los principios.


Hemos perdido el anhelo por buscar la verdad y tenemos miedo a la Verdad Absoluta, porque la verdad no es un qué sino un Quién y un Quién Absoluto y el ser humano está hecho para la verdad sin la cual su vida carece de sentido.


Rielo nos habla del poder del amor como disolvente de la egotización de las ideologías: “El amor no reduce sino que potencia, eleva engrandece, no excluye sino que incluye, comprende soporta, no fanatiza sino dialoga, comunica, pacifica”, contrariamente a las ideologías que reducen excluyen, y fanatizan, son respectivamente tres degradaciones: intelectiva, moralizante y sicologizante. (Concepción mística de la antropología)p 98


5.Causas del relativismo: ( y también consecuencias)

La principal causa de la dictadura del relativismo es a nuestro entender la soberbia egotizada del ser humano que se hace absoluto sin serlo, pero hay otras causas que derivan de ésta, por ejemplo el hedonismo cuyo objetivo es la búsqueda del placer y el gozo de los sentidos, es decir, el placer del cuerpo. El placer en sí mismo no es negativo, lo que esclaviza y animaliza al ser humano es que sea el objetivo de la vida y perseguirlo por todos los medios.


Relativismo, hedonismo, se alían y su resultado es junto a la búsqueda del placer, de emociones y la satisfacción de todos los deseos, la elevación de estos deseos a derechos sin que su disfrute comporte ninguna responsabilidad.


Esta actitud considera que el horizonte está en el instante y el futuro inmediato, lo que produce miedo a la verdad y al compromiso y por lo tanto a no sujetarse a nada que suponga esfuerzo y a huir de él. Porque en la construcción personal hace falta el esfuerzo, saber el sentido, y la finalidad de nuestra vida.


El hedonismo es por tanto la actitud egoísta que cosifica a las personas llegando a utilizarlas para el propio placer, sin respeto ninguno, lo que explica muchas de las agresiones y violencias que se producen en nuestra sociedad.


La felicidad y la paz nos vienen siempre que practicamos el valor contrario a la pasión negativa, nos dice Rielo y es también nos lo atestigua nuestra propia experiencia.


La experiencia nos aporta que el placer y el gozo desordenados acaban produciendo al final, dolor y sufrimiento, causan infelicidad cuando carecen de dirección y sentido espirituales, al estar motivados por el egoísmo. Porque la satisfacción del placer como objetivo prioritario, lleva al vacío y a la larga a la insatisfacción, con la búsqueda cada vez más frenética del placer y al sinsentido. Tengamos en cuanta aquí el cáncer de la pornografía en nuestros jóvenes y adultos, que es otra causa de las violencias que oímos cada día en los mas media.


Los relativistas presumen de tolerancia. En realidad no consienten que nadie cuestione su dogma relativista, reaccionan con violencia contra quien lo hace y aplastan toda disidencia.


El relativismo se nutre de permisividad, con su carencia de principios morales, propugna que todo vale con tal de que no defraude al sujeto y responda a sus apetencias.


Para el relativista todo vale con la excusa del respeto mal entendido y de la libertad entendida como libertinaje, como hacer lo que me apetece, o me interesa, o lo que yo pienso que es mejor para mí de forma egoísta e inmoral. Esto ocurre con las leyes que permiten el aborto y la eutanasia, por ejemplo, y los elevan a derecho. Es un subjetivismo moral que lleva a la degradación del ser humano y de sus semejantes. El ser humano aquí ya no es considerado como sagrado, o como un igual, sino como un objeto.


La permisividad es un rasgo del "hombre ligth" como lo describe E. Rojas: “Superficial, hedonista, permisivo, solo quiere bienestar y seguridad, busca la evasión y la diversión por sí mismas, la sexualidad como consumo de usar y tirar sin compromiso ni amor, utiliza el mando a distancia como el modo más cómodo de vivir. La vida sin ideales, viendo la vida de los famosos. Tiene un cansancio de la vida y una ansiedad, cae en la drogadicción”.


Sin embargo, Rojas expone también “cómo hay que ir construyendo la vida con ideales, orden, jerarquía, proyectos, educación de la voluntad, todo ello movido por el amor puro que en definitiva es lo que da la felicidad”.


6. Consecuencia de la dictadura del relativismo y la permisividad:


a) Ir en contra de la ley natural y no respetarla.

La ciencia nos aporta una ordenación de todo lo que existe en la naturaleza: del cosmos, de los seres vivos y del ser humano, que contribuye a su realización y felicidad. Son las leyes físicas, el instinto animal y la razón humana, por la cual podemos conocer estas leyes y por las que sabemos que hacer el bien nos construye y hacer el mal nos destruye, tanto a nosotros como a la sociedad y a la misma naturaleza.

Por ello a ley positiva es la que realiza el ser humano, debe por tanto estar subordinada a la ley natural y nunca puede ir contra la ley natural.


b) Consecuencias del rechazo de la ley natural.

Actualmente se va en la dirección de romper la ley natural y se tiene la pretensión falaz de que cada ser humano construya su propia naturaleza, rechazando la que ha recibido, por ello pretende hacerse creador de la misma. Como todas las ideologías, reducen al ser humano y le definen fuera de la experiencia real. Son definiciones parciales del mismo. No respetan su naturaleza, sino que quieren imprimir en ella su concepción reduccionista y a priori de la misma, fuera de la ciencia biológica.


La ley natural implica que hay verdades morales objetivas inscritas en el tejido mismo de la naturaleza incluido el corazón del hombre. Hay valores universales que nadie se atrevería a negar. Cuando esto ocurre, algunas ciencias son manipuladas por las ideologías. Ya no hay ciencia, hay ideologías que quieren abrogarse el nombre de ciencias y que se imponen a la sociedad como tales, pero son seudociencias por estar ideologizadas.


Si entramos someramente en el campo del Derecho encontramos la diferencia entre el Iusnaturalismo y iuspositivismo.


7. El iusnaturalismo respeta la ley natural de los seres humanos.


El iuspositivismo cae en el convencionalismo y en el utilitarismo y las leyes realizadas bajo esta perspectiva van en la mayoría de las ocasiones en contra de la ley natural, por lo que no favorecen al ser humano sino que lo destruyen.


Las leyes basadas en el iuspositivismo no crean justicia, porque no todo lo legal es justo, ni todo lo legal es ético. Esta es también la postura del convencionalismo, también en el ámbito moral, de tal modo que, las verdades morales serían así fruto del acuerdo social, por lo que el comportamiento moral delictivo de una sociedad sería moral en otra, con lo que caemos en el relativismo moral. Por tanto, es subjetivista y se refleja en lo políticamente correcto, o en la moral de situación. (Recordemos de nuevo el cuento)


8. Porque Hay un juicio estético, un juicio cultural y un juicio ético. Los dos primeros son variables según los gustos estéticos, o la cultura de cada sociedad o persona. Sin embargo, el juicio ético no es variable, y ha de dar luz a toda realidad humana para que sea verdaderamente humana.


La ética tampoco puede proceder del consenso, solo se puede fundamentar sólidamente sobre principios no discutibles, ya que la ética es el lugar donde nos construimos, el modo en el que nos movemos en el mundo construyéndonos como personas.


La actitud ética, de la cual no podemos prescindir, porque somos seres éticos, nos lleva a la aceptación de normas básicas de conducta universales, que rechazan lo puramente estratégico, interesado o ideológico.


La política tiene que estar basada en la ética.


III. Elementos que constituyen el juicio ético universal y son los cimientos de nuestra realización personal y social.


El juicio ético está constituido por 4 elementos de la ética básica universal, es decir los principios éticos universales frente al caos del relativismo, de los respetos humanos, del convencionalismo, de la permisividad y de lo políticamente correcto.


Hay que señalar primero que

1.-La conciencia no es el camino sino la luz que ilumina el camino, por tanto hay que formar bien nuestra conciencia con los elementos de la ética universal básica, que confortan, iluminan y construyen la naturaleza humana que es la misma para todos los seres humanos.


La conciencia ha de actuar por principios y esa es su madurez; cuando actúa por consenso, por prejuicios ideológicos o por lo políticamente correcto se corrompe sin remedio, destruye a la persona, a la familia, a la sociedad y a la misma naturaleza física que nos cobija.


Volvamos a:


2. LOS 4 ELEMENTOS DE LA ÉTICA BÁSICA UNIVERSAL que la forman:


1º LOS PRINCIPIOS ETICOS UNIVERSALES:

  • Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti y no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti,

  • El fin no justifica los medios, ya que los fines han de ser honestos y los medios también, porque no es ético hacer el mal para conseguir un bien.

- Actúa por deber y no por interés nos dice Kant.

- El ser humano es un fin al que debemos respetar y no un medio del que nos servimos.

- Los derechos de los demás son mis deberes.


2º LOS DERECHOS HUMANOS ( Declaración de 1948). Adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948.


a) Primer artículo: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Venimos con la dignidad puesta, somos hermanos porque tenemos el mismo origen común.

b) Artículo tercero: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.


c) Aplicamos aquí el primer principio ético: “Haz a los demás lo que quieres que te hagan a ti y no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti”.


La consecuencia es obvia: Si a mí no me gusta que me quiten la vida yo tampoco debo quitarla en ningún momento de la misma, ni en sus diferentes etapas: cigoto, embrión feto, bebé, niño adolescente, joven, adulto, anciano.


Por ello no es ético ni honesto elevar un deseo a derecho que comporte ir en contra de estos derechos como es el derecho a la vida. Inventarse un nuevo derecho en contra de la biología y de estos principios éticos universales es de mala fe, no es ético, es deshonesto y el resultado es la muerte de los seres humanos. No es ético decir que hay un derecho al aborto


Si aplicamos aquí los demás principios éticos universales extraemos conclusiones obvias: el otro no es un medio, es un fin al que respeto, hacer el bien y evitar el mal.


d) Apliquemos el principio ético : “El fin no justifica los medios: Los medios han de ser honestos y los fines también” Para evitar un problema no me está permitido hacer el mal o segar una vida, etc.

Estos derechos reconocen la dignidad de toda persona humana. A cada derecho por tanto, le corresponde un deber.


e) Los derechos de los demás son nuestros deberes, de igual modo que nuestros derechos son los deberes de los demás. Así tenemos: Derecho a la vida, deber de respetar la vida. Derecho a la formación, deber de formarme y formar, derecho a la libertad religiosa, deber de respetarla, derecho a la libertad de expresión, deber de respetarla, derecho a, etc.


No hay ningún derecho a quitar la vida como algunas ideologías proclaman.

Estos principios éticos están en la base de la ética y del Derecho


3) El tercer elemento son LOS VALORES ÉTICOS

  • Son el deber ser

  • Están de forma objetiva en nuestra conciencia

  • Los intuimos a priori

  • Son objetivos no subjetivos, no opinables.

  • Son universales

  • Son leyes internas que nos construyen como personas.

  • Nos obligan internamente

  • Sin intemporales

  • Son universales

  • Lejos de las modas y mentalidades.

LOS PRINCIPALES:

  • Verdad

  • Bondad

  • Hermosura

  • Veracidad

  • Respeto

  • Generosidad

  • Autodominio

  • Castidad

  • Amor

  • Paz


Nos desarrollan y nos construyen: el respeto, la veracidad, la generosidad, la humildad, la magnanimidad, el amor… Los llevamos impresos en nuestro espíritu y están puestos para que con nuestra libertad al vivirlos construyamos una personalidad íntegra y fuerte. Lo contrario pasa con los antivalores que nos van destruyendo y haciendo daño a los demás y a la sociedad misma: El egoísmo, el orgullo, la violencia, la venganza, el odio…


Por eso son los valores vividos los que construyen nuestra personalidad y nuestras sanas relaciones, no los antivalores.


Cuando actuamos guiados por los valores tenemos paz y alegría. Cuando actuamos con los antivalores tristeza y remordimiento, inquietud, falta de paz, que si no cambiamos el antivalor por el valor, lanzamos todo este malestar al exterior en forma de agresividad, o al interior en forma de angustia e incluso depresión y las leyes que se puedan elaborar irán impregnadas de esos antivalores que destruyen al ser humano y por tanto no serán justas.


4. El cuarto elemento son LOS SUPERVALORES que son los que históricamente ha aportado Cristo, perfeccionan y elevan al ser humano hasta hacerle más humano: el amor a los enemigos, devolver bien por mal, el perdón, la mansedumbre… contribuyendo a crear una sociedad más justa y humana.


Estos cuatro elementos constituyen las bases de la ética y el criterio de actuación que siempre será hacer el bien y evitar el mal, procurar el respeto a la naturaleza humana y procurar el bien común.


Estos cuatro principios éticos universales son las bases del Derecho justo, que comporta el bien común y no los bienes particulares en detrimento de otras personas.


El Derecho, al estar impregnado de estos principios éticos, es un derecho justo, que es lo que basará en su deontología y su legislación.


IV. CONCLUSIÓN.


Ante el relativismo y su dictadura, detectarlos.

Sentido crítico ante las ideologías. Reflexión y aplicación de las cuatro bases de la ética universal, en toda actividad humana: ciencia, derecho, política, economía, educación, religión…


Y verificar después los resultados en nosotros y en los demás de ambas posturas: la conducta ideologizada o la que actúa por principios éticos universales inscritos en nuestra naturaleza. Veremos de qué lado se inclina lo más positivo del ser humano.

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